HISTORIA

A 30 kilómetros de Burgos, Olmillos es una pedanía del Ayuntamiento de Sasamón, cuya población en torno a 138 habitantes (censo de 2013), vive de la agricultura y de los servicios y, en menor escala, de la ganadería.

Históricamente cabe reseñar que hacia el 850 a C. aparecen por estas comarcas oleadas de invasores pre-celtibéricos, como los Turmogos, que establecen un oppidum, denominado Segisama, en el emplazamiento de Castarreño, castro de altura de 923 metros.

No obstante, la fundación de la villa hay que situarla en los albores de la Reconquista, en el siglo X, tomando su nombre de su homónimo vegetal, el olmo. Un siglo más tarde ya aparece documentada y a comienzos del siglo XII (1102) Alfonso VI concede fuero a Olmillos. A finales de la Edad Media Pedro de Cartagena compra el señorío de Olmillos a Diego Gómez de Sandoval y, hacia 1440, inicia la construcción del castillo.

EL CASTILLO

Este bello palacio señorial con formas exteriores de una fortaleza es un pequeño alcázar. Posee planta rectangular con torres circulares en sus esquinas perfectamente conservadas y que mantienen matacanes circulares que coronan sus cubos y unos garitones o escaragüaitas voladas. En sus muros están labrados los blasones con la flor de lis de los Cartagena, familia de neoconversos fundadora del castillo.

Pedro de Cartagena, hijo de Pablo de Santa María es el fundador del castillo y a este linaje, le siguen por parentesco los vizcondes de Valoria (siglos XVI-XVII y los duques de Gor (siglos XVIII y XX).

El 22 de julio de 1812 el guerrillero Santos Padilla, quejoso del apoyo que algunos pudientes de Olmillos pudieran haber facilitado a las tropas francesas, lo prendió fuego.

A principios del siglo XX los duques de Gor vendieron el castillo a los Condes de Arteche y éstos, a su vez, a los hijos de don César San José, quienes con su intervención detuvieron la ruina progresiva que iba minado tan bello castillo, aunque fue en 2003 cuando fue adquirido por la empresa Turconsa, que lo ha restaurado plenamente y habilitado para uso hotelero, convirtiéndolo en un bello hotel de cuatro estrellas.

EL TEMPLO

La iglesia parroquial de Olmillos se construye hacia 1522, siguiendo el modelo de templo de salón, con naves a la misma altura cubiertas con bóveda de crucería ricamente nervada. En ella trabajan importantes canteros montañeses, como Pedro y Juan de la Nestosa, Juan de la Maza, Juan de la Riba, Juan de Landeras y los García de Arce, padre e hijo.

El retablo mayor, de mitad del siglo XVII corrió a cargo de Diego de Arroyo y Juan de Valtierra y la escultura la hicieron Juan de Pobes y Juan de los Helgueros y consta de cuatro cuerpos, cinco calles y dieciocho motivos ornamentales, sin incluir la talla de la Virgen sedente con el Niño en brazos, de autor desconocido, del siglo XV, de la anterior iglesia, aunque la pieza más antigua, también procedente de la anterior iglesia es un Cristo crucificado del siglo XIV. Varios retablos barrocos completan el ornamento del templo.